miércoles, 22 de agosto de 2018

Latinoamérica nos interpela a través del lenguaje

Una de las dimensiones en que los latinoamericanos somos interpelados acerca de "nuestra identidad" es a través del lenguaje.
A partir de las reflexiones surgidas al oír y analizar letras de canciones, leer y comentar textos de autores que se refieren al tema les propongo:
  • observar este mapa lingüístico de Latinoamérica, poniendo atención a las lenguas que, según el mismo se hablan; 


  • ver este video de Juan Andrés y Nicolás Ospina: "¡Qué difícil es hablar el español

https://www.youtube.com/watch?v=eyGFz-zIjHE

Luego seleccionar versos de las canciones oídas y analizadas que se refieran al modo en que ustedes creen que puede "pensarse la problemática de las lenguas con las que se comunican los latinoamericanos ".
Deben tomar versos completos. Anotar el nombre de la canción, también su cantante o compositor.
Compartirlo a modo de comentario.


miércoles, 6 de junio de 2018

Conversaciones de lectores sobre la literatura y la ficción

Como ocurrió durante el primer trimestre les propongo que, una vez más leamos, pues es la ficción la que nos convoca.
En esta oportunidad lo harán desde este espacio preguntándose qué aspectos de la historia, los personajes, la contextualización de este cuento les parecen interesantes, significativos.
También pueden preguntarse sobre la relación de los lectores y los libros a partir de la trama de este cuento de Enrique Anderson Imbert.
Los invito a leer el cuento y preguntarse, solo preguntas, que luego responderemos y deberán incorporarlas mediante comentarios.

Cassette
Año: 2132. Lugar: aula de cibernética. Personaje: un niño de nueve años.


Se llama Blas. Por el potencial de su genotipo ha sido escogido para la clase Alfa. O sea, que cuando crezca pasará a integrar ese medio por ciento de la población mundial que se encarga del progreso. Entretanto, lo educan con rigor. La educación, en los primeros grados, se limita al presente: que Blas comprenda el método de la ciencia y se familiarice con el uso de los aparatos de comunicación. Después, en los grados intermedios, será una educación para el futuro: que descubra, que invente. La educación en el conocimiento del pasado todavía no es materia para su clase Alfa: a lo más, le cuentan una que otra anécdota en la historia de la tecnología.
Está en penitencia. Su tutor lo ha encerrado para que no se distraiga y termine el deber de una vez. Blas sigue con la vista una nube que pasa. Ha aparecido por la derecha de la ventana y muy airosa se dirige hacia la izquierda. Quizás es la misma nube que otro niño, antes que él naciera, siguió con la vista en una mañana como esta y al seguirla pensaba en un niño de una época anterior que también la miró y en tanto la miraba creía recordar a otro niño que en otra vida... Y la nube ha desaparecido. 
Ganas de estudiar, Blas no tiene. Abre su cartera y saca, no el dispositivo calculador, sino un juguete. Es una cassette. 
Empieza a ver una aventura de cosmonautas. Cambia y se pone a escuchar un concierto de música estocástica. Mientras ve y oye, la imaginación se le escapa hacia aquellas gentes primitivas del siglo XX a las que justamente ayer se refirió el tutor en un momento de distracción. 
¡Cómo se habrán aburrido, sin esa cassette! 
"Allá, en los comienzos de la revolución tecnológica --había comentado el tutor-- los pasatiempos se sucedían como lentos caracoles. Un pasatiempo cada cincuenta años: de la pianola a la grabadora, de la radio a la televisión, del cine mudo y monocromo al cine parlante y policromo.
¡Pobres! ¡Sin esta cassette cómo se habrán aburrido! 
Blas, en su vertiginoso siglo XXII, tiene a su alcance miles de entretenimientos. Su vida no transcurre en una ciudad sino en el centro del universo. La cassette admite los más remotos sonidos e imágenes; transmite noticias desde satélites que viajan por el sistema solar; emite cuerpos en relieve; permite que él converse, viéndose las caras, con un colono de Marte; remite sus preguntas a una máquina computadora cuya memoria almacena datos fonéticamente articulados y él oye las respuestas.
(Voces, voces, voces, nada más que voces pues en el año 2132 el lenguaje es únicamente oral: las informaciones importantes se difunden mediante fotografías, diagramas, guiños eléctricos, signos matemáticos.)
En vez de terminar el deber Blas juega con la cassette. Es un paralelepípedo de 20 X 12 X 3 que, no obstante su pequeñez, le ofrece un variadísimo repertorio de diversiones.
Sí, pero él se aburre. Esas diversiones ya están programadas. Un gobierno de tecnócratas resuelve qué es lo que debe ver y oír. Blas da vueltas a la cassette entre las manos. La enciende, la apaga. ¡Ah, podrán presentarle cosas para que él piense sobre ellas pero no obligarlo a que piense así o asá!
Ahora, por la derecha de la ventana, reaparece la nube. No es nube, es él, él mismo que anda por el aire. En todo caso, es alguien como él, exactamente como él. De pronto a Blas se le iluminan los ojos: 
-- ¿No sería posible --se dice mejorar esta cassette, hacerla más simple, más cómoda, más personal, más íntima, más libre, sobre todo más libre? 
Una cassette también portátil, pero que no dependa de ninguna energía microelectrónica: que funcione sin necesidad de oprimir botones; que se encienda apenas se la toque con la mirada y se apague en cuanto se le quite la vista de encima; que permita seleccionar cualquier tema y seguir su desarrollo hacia adelante, hacia atrás repitiendo un pasaje agradable o saltándose uno fastidioso... Todo esto sin molestar a nadie, aunque se esté rodeado de muchas personas, pues nadie, sino quien use tal cassette, podría participar en la fiesta. Tan perfecta sería esa cassette que operaría directamente dentro de la mente. Si reprodujera, por ejemplo, la conversación entre una mujer de la Tierra y el piloto de un navío sideral que acaba de llegar de la nebulosa Andrómeda, tal cassette la proyectaría en una pantalla de nervios. La cabeza se llenaría de seres vivos. Entonces uno percibiría la entonación de cada voz, la expresión de cada rostro, la descripción de cada paisaje, la intención de cada signo... Porque claro, también habría que inventar un código de signos. No como esos de la matemática sino signos que transcriban vocablos: palabras impresas en láminas cosidas en un volumen manual. Se obtendría así una portentosa colaboración entre un artista solitario que crea formas simbólicas y otro artista solitario que las recrea...
-- ¡Esto sí que será una despampanante novedad! --exclama el niño--. El tutor me va a preguntar: "¿Terminaste ya tu deber?" "No", le voy a contestar. Y cuando rabioso por mi desparpajo, se disponga a castigarme otra vez, ¡zas! lo dejo con la boca abierta: "¡Señor, mire en cambio qué proyectazo le traigo!"...
(Blas nunca ha oído hablar de su tocayo Blas Pascal, a quien el padre encerró para que no se distrajera con las ciencias y estudiase las lenguas. Blas no sabe que así como en 1632 aquel otro Blas de nueve años, dibujando con tiza en la pared, reinventó la Geometría de Euclides, él, en 2132, acaba de reinventar el libro.)

lunes, 28 de mayo de 2018

¿Nos preguntamos junto a Neruda?

Pablo Neruda, en su vida cotidiana  observaba el mundo y lo interrogaba, así fue escribiendo preguntas. Tras su muerte fueron recolectadas en el "Libro de las preguntas", una publicación póstuma.

Te invito a compartir el procedimiento del poeta, formulando al menos tres preguntas "imitando el modo en que lo hacía él".





Escribilas a modo de comentario.
Recomendación: usar signos de interrogación al principio y al final de la pregunta.



jueves, 5 de abril de 2018

Habilitando otros sentidos

De la mano de la Literatura es posible  habilitar nuevos sentidos para las palabras, respecto de lo que nombran, pues la función poética, propia de los textos literarios nos lleva "más allá del sentido".
En esta oportunidad los estudiantes de 5° "A" y "B" (2018) comparten el desafío de "buscar otros sentidos" al reescribir un texto poético.
A partir de este poema de Marcelo di Marco, otras escrituras aparecerán en los comentarios.


La magnolia eleva firme en el espacio tanta callada fuerza;
sus troncos bestiales multiplican la sombra y la frescura.
Lucha la luz del mediodía en la infinita escultura vegetal.
Envueltas por el húmedo silencio, en esa hosca soledad secreta,
avanzan las incontables raíces vivas reptando en la tiniebla.


Una maraña trabajosa que cruje sin sonido su canción de tierra.
Un caos salvaje de lenta trama  hundiéndose en el mundo oscuro.

miércoles, 7 de marzo de 2018

¡BIENVENIDOS AL CICLO 2018!

¡¡¡Y como no puede ser de otro modo!!!
Les propongo este reto
A partir de los dichos de Juan Sasturain  y las experiencias de lectura en la Escuela Secundaria vistas en el video  , les propongo compartir sus comentarios acerca de las suyas.


domingo, 24 de diciembre de 2017

Los estudiantes de 6° a la vez que se despiden de la escuela, nos dejan estas recreaciones de algunos de los "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía"https://xa.yimg.com/kq/groups/.../VEINTE+POEMAS+DE+OLIVERIO+GIRONDO.p de Oliverio Girondo.
Música, imágenes, palabras, dichas y escritas para "echar a volar la expresión poética" de este vanguardista, que en el libro elegido describe, a su modo carnavalesco, buscando "virginidad en la mirada",veinte ciudades del mundo.
 Junto a los estudiantes descubramos sus miradas y elecciones.

Paisaje Bretón, Julio, 1920
Por Fiama.








Croquis en la Arena, Mar del Plata, 1920.
Por  Émeli y Josías




Nocturno, Buenos Aires, 1921
Por Florencia

Río de Janeiro, 1920
Por Mailin



Apunte callejero, Buenos Aires, 1920.
Por  Triana, Verónica, Soraya, Ernesto, Camila C., Giuliana.


Otro nocturno, julio de 1921.
 Por Gabriel


domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Qué se entiende por vanguardia poética argentina?

Texto: Triana Perez
Imagen: Soraya Rodriguez
Video: Fiorella Ferreyra


  Esta consiste en una nueva manera de expresión en contra de la estética tradicional. El romanticismo es considerado la primera vanguardia debido a las rupturas que produjo al no respetar el Neoclasicismo.
  Hubo cuatro factores puntuales como la fragmentación del yo en los estratos de la conciencia, la fragmentación de la materia  que quiere decir la teoría de la relatividad, la disolución de la vida, los trastornos sociales causados por la primera Guerra Mundial en 1914 y 1918, también un fuerte desastre económico de 1930 que bajó el nivel de vida. Todo esto fue lo que le pasó a las personas, estas adoptaron un discurso inconformista que se inició con la experimentación en poesía, pero tuvo repercusiones en lo político, en rechazo de todo lo burgués.

Características comunes de la poesía de vanguardia:
Arte no naturalista: crea su propia realidad, no copia la realidad objetiva aprovechando las posibilidades infinitas del lenguaje.
Primacía de lo irracional: intenta abarcar toda la realidad, no solamente la visible: el sueño, el azar del pensamiento, las irrupciones del subconsciente, la arbitrariedad significativa del humor.
·       Niega la relación lógica causa-consecuencia y los conceptos tradicionales de espacios y tiempo.
·       No interesa la métrica, ni la rima, ni las construcciones  formales rigurosas. Renuevan las figuras retóricas tradicionales.
·       Desaparece la puntuación y la sintaxis académica. La ausencia de puntuación crea continuidad y vértigo.
·       El ritmo está dado por la sonoridad de las palabras.
·       Utiliza recursos como los blancos  tipográficos, las mayúsculas y juega con la distribución de los versos.
El creacionismo: Vicente Huidobro propone “hacer un arte que no imite ni traduzca la realidad”. El poema será así un objeto autónomo, en donde las palabras crearán una nueva realidad, con ausencia de la anécdota.

  En Argentina hubo dos grupos llamados: Florida, los poetas de este movimiento intentaron orientar su renovación escrituraria en torno a la ruptura con la tradición anterior, la principal arma fue la metáfora, es la poesía pura es decir, sin anécdotas. Algunos de  los integrantes fueron: Oliverio Girondo, Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal entre otros.

   Boedo los escritores de este grupo se basaban más en la realidad y su problemática sociopolítica, estos consideraban a los del grupo de Florida que solo se ocupaban de la literatura, sus integrantes fueron: Nicolás Olivari y  Raúl González Tuñón.